Una agencia de reclutamiento con 5 reclutadores y 8 clientes activos gestionaba todo en Google Sheets compartidos. Los candidatos avanzaban por WhatsApp y email. Los reportes para clientes se preparaban los viernes durante 2 horas. En más de una ocasión un candidato aceptó otra oferta mientras esperaba la respuesta del cliente — y la agencia se enteró por LinkedIn.
Migraron a Klyver en un fin de semana usando la importación por CSV. El primer lunes activaron el parser de CVs con IA para las 3 posiciones más activas. La semana 2 invitaron a sus 8 clientes al portal. En el mes 2 activaron pre-facturas para sus 2 clientes con mayor volumen y eliminaron el proceso de aprobación por email.
8 semanas después de implementar Klyver, el time-to-hire promedio bajó de 48 días a 26 días. Los reportes manuales de viernes desaparecieron — los clientes ven el pipeline en vivo y dan feedback directamente en la plataforma. La agencia recuperó 12 horas semanales de trabajo administrativo que ahora destina a búsqueda activa. En el mes 3 cerraron 2 posiciones nuevas gracias a la capacidad liberada.
Los viernes antes de Klyver eran para hacer reportes. Ahora son para cerrar posiciones. La diferencia es brutal.